
Siempre he pensado que es lo que caracteriza a un revolucionario, muchas veces pensé en su lucha encarnizada y un extraño gusto en lo que es el caos. Pero escuchando un disco de Piazzola con el maestro Goyeneche (el polaco) me di cuenta que quizás un revolucionario no es solo aquel que tiene un sentimiento de necesidad de cambio si no un descontento y aceptación a la contemplación de la existencia intentando generar cambio, con el fin de generar una variación en la visión de las cosas, lo que obviamente no implica el cambio del funcionamiento de las cosas.
El descontento, la inseguridad siempre la necesidad de revolución la asociamos a los peores sentimientos escudándolos en un bien mayor pero pensemos en una revolución en función de el mejoramiento de un ideal, a medida que nos organizamos y crecemos como especie tendemos a limitar nuestros resultados a puntos de vista bastante limitados en tiempos o espacios. O quizás demasiado amplios que llegan a salirse de nuestras posibilidades.
.Muchas veces he llegado a pensar que las ideas sociales han llegado a un punto que ya realmente no hay más que comentar o analizar ya que todo es un cumulo de lo mismo o variaciones temporales de los mismos resultados, cuando en algún momento nació la anarquía menciono el caos como solución para la generación de algo nuevo, ojo no de una síntesis sino de algo partiendo desde cero. Pero pensándolo de manera fría la única forma de lograr eso sería volviendo a aprender a pensar, son demasiados trucos nuevos para un gato viejo.
Hasta cierto punto las nuevas generaciones nos intentar dar a entender ese mensaje pero el problema que cada día los viciamos mas con nuestros conceptos e ideas pasadas de tiempo, dejarlos solos sería un error pero darles tantas posibilidades también, que clase de revolución seria si no hay un ideal que perseguir o un ente al cual cuestionar, si algo me ha enseñado la vida que para ser bastante corta ha tenido demasiados matices es que no hay revolución más grande que la que lleva uno mismo.
Agradezco a todos los que realmente me enseñaron a intentar buscar el ideal de ser un revolucionario pero más que nada agradezco a quienes me forjaron las posibilidades de pensar así.
Quizás las locuras las emociones las hemos dejado tanto de lado que son las respuestas de nuestras mentes a ese espíritu de revolucionar nuestro entorno y nuestro entendimiento, es hermoso tenerlo disfrutarlo y como dijo el filósofo en vez de pensar lo imposible que será
Simplemente decir…. ¿Por qué no?
